Search

La Salsa, Fenomeno Sociocultural En El Caribe Hispano

Por: Saul Escalona, publicado originalmente por SalsaFrance.com

Una introducción necesaria
En los años sesenta, los músicos latinoamericanos se unen en el barrio new-yorqués para expresar su cultura. La experiencia muestra que es posible conjugar los viejos ritmos cubanos con nuevos acuerdos musicales. Las canciones que se producen en este experimento se inspiran de la crónica de la vida cotidana para guiar los sentimientos de alegría, de tristeza, en fin, los comportamientos de las poblaciones del Caribe. Este nuevo género musical recibe, algunos años más tarde, el nombre de salsa.


"The Sugar Cane Cutter" por Obed Gomez cortesia del artista
La salsa es antes de todo, una cultura que esconde sus raices en lo más profundo de la historía del continente latinoamericano, recordando directamente uno de los episodios más dolorosos y al mismo tiempo más frustuosos para el porvenir de las tierras descubiertas y colonizadas por los Españoles: el comercio de Negros y el desarrollo del esclavaje, durante el siglo XVI al XIX.

Como otras músicas populares, ella vehicula temas universales: el amor, la violencia, la tristeza. Para el hombre del Caribe, la salsa responde de este hecho, a la necesidad de encontrar una razón de ser, de expresar su alegría de vivir y de olvidar los duros momentos de la existencia.

Que un joven de quince años se convierta en un ídolo para la comunidad latina en Nueva York, y más ampliamente en el Caribe hispano constituye un hecho importante dentro de los cánones culturales latinoamericanos. Leonardo Padura Fuentes refiriéndose a los principales protagonistas de la música del Caribe contemporáneo en Los Rostros de la salsa dice:


Willie Colón
"No es casual que el primer ídolo indiscutible de la nueva conciencia " que empezaba a moverse - esta vez en el corazón caribeño que palpita en pleno Nueva York - fuera un muchacho de apenas 15 años, de ascendencia puertorriqueña y nacido en el South Bronx, nombrado William Anthony Colón Román, que debuta en el mundo de la música en 1967 con un disco significativamente titulado Willie Colón, El Malo. Aquel joven y sus compañeros de esfuerzo, llegan ofreciendo una música imperfecta, en la que propusieron algo que fundaría toda una tendencia: cantar al barrio desde el barrio, hablar del robo, la droga, la prostitución, la nostalgia, la pérdida de valores culturales y, en fin, de la vida de todos los días en las ciudades latinoamericanas y caribeñas... " .

Y es que en América latina se vive de ídolos. Ellos son la representación de la imagen popular o mejor dicho forman parte de nuestro folclor, a través de diversas facetas. Sus aportes en términos de representación permiten de crear una música popular y caribeña. El gusto por lo popular y la creatividad musical constituyen el punto de partida de todo un fenómeno que comienza mucho antes de los años sesenta pero que se afirma a partir de los años setenta momento en que esta música urbana traspasa los marcos de su referencia. Para comprender el fenómeno sociocultural que constituye la salsa en el Caribe hispano es necesario delimitar sus fronteras: un espacio de seis países (Colombia, Cuba, Panamá, República Dominicana, Puerto Rico y Venezuela) que comparten raíces comunes tanto históricas como lingüísticas y culturales.


Red Congas M. Hammel poster from AllPosters.com
La música cubana que se practicaba en Nueva York a finales de los años 60 rompía con los esquemas de la instrumentación tradicional. Este nuevo género nacido de la experimentación adquiere años más tarde el nombre de salsa, basado en nuevos estilos de utilización de los instrumentos sobre los ritmos cubanos y de la interpretación del son.

En sus inicios, la salsa presenta dos vertientes principales: la base del son cubano donde se manifiestan los sufrimientos, las alegrías de la vida cotidiana y la otra forma, inspirada de las canciones cubanas tradicionales pero orquestadas con la nueva instrumentación, " ...de bongó y tumbadora, con la paila; esto que a veces se hacía en las orquestas puertorriqueñas, no se hacia en las cubanas; o se tenía bongó o paila, pero no ambos. Este trío percusivo será una constante en el movimiento salsero " . Como añade Cristóbal Díaz Ayala " ...el cambio mayor es en los metales; las dos o tres trompetas del conjunto clásico, se convierten en dos trombones y una trompeta " .

Desde los primeros momentos en que este género comienza a escucharse en la región caribeña el público siente interés por su cadencia rítmica y por la manera como se combinan las letras en la melodía. Así como el son había sido criticado por su baile inmoral, la salsa es juzgada negativamente por su contenido es decir su letra desprovista de sentido. En la narrativa de sus canciones encontramos escenas y personajes que abarcan toda la historia de la región, manteniendo el gusto por el baile y la atracción por la fiesta.

Si hay que definir la salsa, lo hacemos empleando la noción utilizada por el antropólogo venezolano Alfredo Chacón:

"Se llama salsa precisamente al doble fenómeno de la resurgencia y de la transformación estética y técnica de la música afrocaribe, que desde sus nuevos centros vitalizadores, localizados ahora en la ciudad de Nueva York y en ciudades caribeñas como San Juan de Puerto Rico y Caracas, recobró y multiplicó su audiencia masiva desde mediados de la década pasada. En todo sentido, lo que envuelve este proceso es de una complejidad mucho mayor que las anteriormente conocidas. Sin embargo, en su contextura siguen presentes todas las características indicadas hasta ahora en la tradición musical afrocaribe... " .

Esta definición explica la evolución de esta música, el aumento masivo de su audiencia gracias a su relación privilegiada con las categorías más desfavorecidas de la sociedad para quienes ella constituye un medio que les ayuda a vivir la realidad. Cantándole al barrio, presentando los acontecimientos de la vida cotidiana, la salsa adquiere valor por su ritmo y particularmente, por su lenguaje, rara vez inocente o reducido a onomatopeyas rítmicas.

Desde una perspectiva sociológica, podemos afirmar que el fenómeno de la música salsa conlleva una concepción del mundo, un conjunto de relaciones particulares con el medio, una manera de vivir. Históricamente se trata de un fenómeno social y cultural que surge del proceso de transformación de los países de la zona del Caribe, en los años 60. No es raro entonces, encontrar personajes con las características de Pedro Navaja, - personaje de una canción del mismo nombre -, en Bogotá, en San Juan de Puerto Rico o en Caracas. Para la mayor parte de la población de esta zona geográfica, la salsa es unificadora, porque refleja la coherencia cultural de los pueblos del Caribe.

Paradójicamente, el éxito de la salsa se ha fomentado en cierta medida a través de la apropiación de los mecanismos de la industria cultural, que la ha dado a conocer a otros públicos, valorizando su contenido. En efecto, a partir del año 1975, en la región del Caribe la salsa se hace omnipresente. Se escucha en cualquier situación: en el bar, en el trabajo, en el restaurante, con las informaciones diarias; la salsa se convierte finalmente en una terapia frente al caos urbano.

Las diferentes agrupaciones musicales se esfuerzan por comunicar aún mejor su espíritu festivo, logrando así un gran éxito. El movimiento salsero logrará toda su extensión transmitiendo mensajes que invitan " a irse de fiesta ", tal como lo expresa Joe Pastrano:

" Rumbero, la rumba...
Con mi ritmo bien sabroso
traigo el tumbao pa' gozar
vamos a gozar y a bailar... ".

De esta forma, las clases medias y altas de las sociedades latinoamericanas bailan con la salsa y al son de los bongós; así dicen " pa' gozá " buscando una "manera de divertirse " que celebre la vida, aspecto que hoy en día se acentúa con la mundialización de las economías. Para la industria cultural la dinámica generada por la salsa, es fuente de importantes ganancias financieras. Esta comercialización que incluso se produce a nivel internacional, trae como consecuencia la percepción de una imagen superficial del sensualismo, un exotismo estereotipado e incluso una simplificación exagerada de la manera de bailar de los Latinos

Este proceso conduce a lo que hemos descrito como un fenómeno de implicaciones sociales y culturales. Sociales, porque los intercambios entre las diferentes clases sociales se han ido desarrollando a medida que esta música ha extendido su difusión en la sociedad. Culturales porque la salsa ha hecho descubrir una manera de vivir, de sentir y de expresarse a través de la música.

Ahora bien, el discurso de la salsa no comprende solamente la música sino que integra además todo su ambiente: manera de vivir, relaciones interpersonales, condiciones materiales de vida, etc. Todo ello contribuye a crear la atmósfera felíz de la fiesta, una decoración que invita a la diversión y al baile. Al darle valor a la fiesta, la salsa establece nuevos lazos entre los hombres, porque la fiesta es un momento en que los amigos o los vecinos se reúnen para sentirse más cercanos y más solidarios.

Por otra parte, una misma atracción por la salsa, una misma manera de interpretarla, de escucharla, de sentirla y comprenderla, crea, más allá de las fronteras de cada país, una "comunidad salsera", que se extiende a toda la zona del Caribe convirtiéndose así en la expresión de una fraternidad latinoamericana. Por eso se dice que, la salsa engloba todos los fantasmas, los del hombre y los de la mujer, los de la seducción y de la posesión. Ella es, por consiguiente, algo que uno siente, que cambia el estado de ánimo porque expresa una manera de ser y una identidad colectiva. En definitiva, esta confluencia de factores crea una cultura salsa.

En tanto que afirmación de una identidad, la salsa aclara otros aspectos, complejos, de los personajes y de la vida cotidiana del Caribe. A este respecto, la canción "Pedro Navaja" es el cuadro visual de una miseria humana que puede desbordar sobre una suerte inesperada. Ella pone en escena tres personajes: un bandido, una prostituta y un borracho, comprometidos en relaciones conflictuales, que son al mismo tiempo los de la sociedad latinoamericana contempóranea donde el sólo hasar a veces determina la ley.

Otras canciones describen el sufrimiento pero también la tentativa de sacar a relucir soluciones, como lo ilustra:

" Se me perdió la cartera
ya no tengo más dinero...
Voy a ver a una santera
o a buscar un buen brujero
ayer boté la cartera
y perdí los espejuelos... "


Larry Harlow
un éxito del boom de la salsa donde Larry Harlow muestra de manera humorística el destino diario de las gentes desprovistas de cualquier ayuda social, más aún cuando sé es víctima de una situación dramática y se recurre a la brujería (santería) como remedio contra el mal. Las diferentes anécdotas mezcladas a frases humorísticas implican que a pesar de lo que pase, la vida continúa. Esta resignación filosófica aparece en la salsa como afirmando que no hay que hacerse un drama por tan poca cosa, puesto que así son los riesgos de la vida.

Un análisis más profundo sobre la recepción de estas canciones nos deja percibir una cierta visión del mundo. Así, el saludo diario se convierte en expresiones de canciones: "como vas campanero", respuesta "camparanpán tin, tin... ", y tú? Igualmente con la canción Hola de Ismael Rivera: "Hola, dime cómo estás?" manera melódica de interrogar a alguien (particularmente a una mujer) sobre su estado de salud. La misma actitud, la muestra la cancion El Ratón de Cheo Feliciano, cuando los personajes de la vida real se saludan "...que más, échale semillas", la repuesta que se escucha es "chacuchá, cuchucuchá, cuchá..." implica que todo va bien, pero en caso contrario se entiende "no hay semillas pa' las maracas".

En las canciones de salsa resalta una frecuente interrelación de sus contenidos temáticos como lo muestra por ejemplo Rubén Blades cuando apostrofea en Decisiones: " Ring, ring!... Suena el timbre y no es el Gran Combo... "; alusión de homenaje al prestigioso grupo musical, originario de Puerto Rico.


Rubén Blades
La misma cosa se produce al escuchar Juan Cuchillo: "Escóndete Pedro Navaja que Juan Cuchillo te anda buscando..."

"ayer iba muy triste
y llorando así bajaba
vengo de un velorio, brother
el de Pedrito Navaja... ".

Otro aspecto importante que se destaca es el uso de un lenguaje estereotipado, que llamamos lenguaje salsero.

En otros términos, un vocabulario de los protagonistas de la vida real que se ordena e incluso se convierte en discurso colectivo, con un cierto sentido en función de las relaciones que el individuo mantiene con lo social. Dicho lenguaje traduce de este hecho los comportamientos individuales adquiriendo con el tiempo un estatus y llevando su difusión más allá de la simple esfera de la actividad musical, puesto que da lugar a una jerga y a una terminología.

Este lenguaje tiene doble sentido: características argoticas que a ciertos momentos se codifican y características propias al universo salsero, que solamente comprenden los conocedores. Por lo tanto, cambia de manera permanente, para encontrar cada vez la fórmula más adaptada a la realidad y a las necesidades de comunicación.

Este lenguaje, que los intérpretes elaboran según el ambiente de las fiestas y de todo acontecimiento agradable, proporciona al cantante la ocasión de distinguirse y de obtener éxito si le pone todo su talento. Es así, como Cheo Feliciano emplea la palabra familia del lenguaje cotidiano para interpretarla en el mundo de la salsa con un sentido que engloba únicamente a los melómanos de esta música.


Ismael Rivera
Celia Cruz emplea la palabra azúcaaa como estimulante para un cierto público y sobre todo para sus músicos. No es con este lenguaje codificado que Ismael Rivera complacía a un cierto público?. Comprender el doble sentido de las historias populares contadas por Ismael Rivera o Héctor Lavoe, no es una manera de sentirse bien en un concierto?. Es pues, a través de este lenguaje, expresión genuina de la identidad de un sector social, que se expresa el sentir cotidiano. Con él se baila y se reflexiona en el Caribe hispano.

A manera de conclusión
La salsa mobiliza a todos los que se interezan por las músicas portadoras de valores culturales: ella no hace referencia solamente a la fiesta o al baile sino a una concepcion de la vida y a una cierta manera de vivirla. Podemos decir en otros términos, que importa buscar una razón de ser a través de la salsa, ya sea para divertirse, para expresar la alegría o para olvidar los duros momentos de la vida cotidiana.

Si el Caribe considera que la música, en este caso la salsa, es un elemento importante de lo cotidiano, no queda más sino decir que a través de ella se descubren los comportamientos de la alegría popular.

Bibliografía
  • ARTEAGA José, La salsa, ed. Intermedio Editores, Bogotá, 1990 (2da edición).
  • BÁEZ Juan Carlos, El vínculo es la salsa, ed. Grupo editor Derrelieve, Caracas, 1989.
  • CAICEIDO Andrés, Que viva la música, ed. Colombia / Plaza y Janes, Bogotá, 1990, (4ta. ed.).
  • CEDEÑO Roberto, BLADES: La calle del autor, ed. Panamá, Panamá, 1992.
  • ESCALONA Saúl, La salsa "Pa' bailar mi gente". Un phénomène socioculturel, ed. L'Harmattan, París, 1998 y Ma salsa défigurée, ed. L'Harmattan, París, 2002.
  • PADURA FUENTES Leonardo, Los Rostros de la Salsa, ed. Unión, La Habana, 1997.
  • PAGANO Cesar, Ismael Rivera: El Sonero Mayor, ed. Antropos, Bogotá [1993].
  • RONDON Cesar Miguel, El libro de la salsa (Crónica de la música del Caribe urbano), ed. Arte, Caracas, 1980.
  • RODRÍGUEZ JULIA Edgardo, El Entierro de Cortijo, ed. Huracán, Río Piedras, 1985 (3era edición).
  • ULLOA Alejandro, La salsa en Cali, ed. Universidad del Valle, 1992.
Discografía
  • Joe PASTRANO, Let's ball Joe Pastrano, Cotique - lps 88.892
  • José MANGUAL JUNIOR, Tribute to Chano Pozo, True Ventures 10 - 1E59
  • Oscar D'LEON, La leyenda viva, Vol. II, CD - TH 2958
  • Rubén BLADES, Buscando América, Elektra 7559 - 60352
  • Willie COLON, Vigilante, Fania lps 8055.

Advertisement